Te ayudamos a frenar las llamadas y recuperar tu tranquilidad.
Te explicamos cómo actuar, qué decir y qué no debes temer.
Recibes llamadas a todas horas.
Llaman a tus familiares o incluso a tu trabajo.
Presiones, amenazas y te pierden el respeto.
Sientes ansiedad cada vez que suena el teléfono.
Estudio inicial sin compromiso.
Que tengas una deuda no da derecho a nadie a acosarte.
No tienes por qué aguantar presiones ni amenazas.
Las empresas de recobro utilizan tu miedo y desgaste emocional como estrategia para que pagues. No lo toleres.
Pero eso NO todo vale. Y se puede frenar.
Cómo te ayudamos.
Si esto te está pasando, están cruzando los límites. Y se puede frenar.
Puede considerarse acoso cuando:
Cada caso debe analizarse, todos tienen solución.
LO QUE DIFERENCIA A ICG
No trabajamos para bancos, fondos buitre o empresas de recobro.
Nuestra prioridad es protegerte y hacer valer la ley cuando se cruzan los límites.
Sin compromiso inicial.
¿Pueden llamarme constantemente?
No. Las llamadas insistentes, intimidatorias o repetidas
pueden ser ilegales.
¿Pueden amenazarme con embargos o juicios?
No. Los cobradores utilizan amenazas o advertencias que no
tienen ningún respaldo legal.
¿Sirve de algo bloquear sus números?
Puede darte un respiro, pero no soluciona el problema de
fondo.
¿Qué puedo hacer realmente?
Frenar el acoso con la ayuda del despacho. En muchos casos
es posible incluso cancelar la deuda o reducirla drásticamente.
Cuéntanos qué está pasando y te explicamos cómo actuar.
Respuesta clara. Sin compromiso.
Analizamos todos los casos.
Explicamos todo con claridad.
Sin promesas irreales.